Juan Cervera Sanchís, España, 1933 Traigo mi mano... Traigo mi mano izquierda desgarrada y mi mano derecha entristecida, traigo solo una muerte y una vida y unos sueños que al fin no serán nada. Traigo mi voz de hombre apasionada que nunca escucha nadie, y esta herida donde canta mi sangre enardecida esperando una sombra enamorada. Traigo mi soledad y mi tristeza, mi corazón en flor de rebeldía y mi frente con polvo de esperanza. Traigo mi sed antigua de belleza y este barro que sufre cada día poniendo en la canción su confianza. |