Mario Hernández Aguirre, El Salvador, 1928 Adieu En mí tu recuerdo es un susurro Tan sólo de ruedas que pasan Quietamente ahí donde la altura Del mediodía baja Al ocaso más flameante Entre árboles y casas Y suspirantes declives De ventanas abiertas de nuevo al verano Distante sólo de mí Queda un lamento de trenes De almas que se alejan Y hacia allí ligera te vas sobre el viento Te pierdes en la tarde. |