Nazario Chacón Pineda, México Flor de los olivos Si al acercar los oídos al caracol primitivo, el viento propagara repetida, la queja niña del amor de los orígenes, nacida en la impalpable espina del martirio, la ola agitaría el mar del sentimiento, la minúscula barca del sentido; presto al pulso y al latido inusitado, semejante al anhelo y al delirio. El dardo de la ausencia conmovido, diérale libertad por reticencia, los ojos clavaría en la distancia y el reclamo en la flor de los olivos. Dos dimensiones limitan la presencia, una tercera, envuelve el firmamento; la cuarta dimensión fiera alegría, es el de ver enlazada la vida al silencioso ritmo de la muerte. |